Podía ser contra las personas, no cabe duda de que no habrá que ir muy lejos para encontrar muestras, China encabeza todos los rankings de desprecio a los derechos humanos (recuérdese Tiannamenn).
Pero en este caso el vídeo muestra el tratamiento a perros y gatos. Lo que en nuestos países consideramos mascotas y respetamos, en China sufre todo tipo de vejaciones para poder obtener su piel (y probablemente su carne). Y parece que empresas occidentales están interesados en ella. Así que cuidado cuando compreis algo con la etiqueta Made in China (probablemente en la mayoría de los casos ni la lleve, por haberse hecho la última parte del proceso productivo en un país desarrollado).
Lo malo, que el vídeo sólo ha servido para que Paul McCartney nunca actúe en China.
Lo peor, que este mismo respeto es el que muestran por todos aquellos que no comparten sus mismas ideas.